Estreno en España: 13 Febrero 2009
Puntuación:
Sinopsis
En 1977, Roman Polanski fue arrestado en Los Ángeles acusado de haber abusado de una niña de 13 años, a la que estaba fotografiando para Vogue, después de drogarla. Once meses después, y habiéndose declarado culpable, huye a Europa antes de que la sentencia sea firme. Este documental examina todo ese periodo de un año, usando tanto imágenes del momento como nuevas declaraciones de los abogados, de la víctima y de los amigos y colaboradores de Polanski.
Crítica de Cine.com
por Leo Aquiba Senderovsky
Un documental de Polanski centrado en el sonado caso de abuso de una menor a finales de los setenta. A priori podríamos pensar que ya está todo dicho con respecto a este tema. Todos sabemos que es el único director que no ha podido ir a recibir el Oscar que ganó por El pianista, porque si pisaba suelo americano, inmediatamente quedaba detenido. Sin embargo, esta completa investigación del caso deja entrever que hay muchos puntos que no son de conocimiento público. El documental de Marina Zenovich deja en claro sus dos posturas concretas con respecto al caso. Por un lado, si bien no busca justificarlo, fácilmente se argumenta que, luego del trágico asesinato de su esposa embarazada, y asociada esta tragedia con otras de las que ha sobrevivido Polanski en su carrera (principalmente el ser un sobreviviente de los campos de concentración y haber perdido a su familia allí), sumado a la manera en que rápidamente la prensa americana le adjudicó sin prueba alguna la muerte de su mujer, basándose principalmente en la repercusión de su obra sobre el poder del demonio (El bebé de Rosemary), el realizador europeo se refugió en la noche, y su afición por las mujeres, especialmente las jovencitas. La otra postura, compartida por todos los entrevistados, incluida la demandante del caso, es que luego del arreglo económico con la otra parte, Polanski y su abogado resultaron víctimas de un juez solo interesado en la publicidad del juicio, que montó una serie de estrategias ridículas hasta la decisión final de Polanski de fugarse de Estados Unidos y radicarse en Francia, huyendo de la persecución del juez. La película se centra en su título original “Roman Polanski: Buscado y Deseado”, título extraído del inteligente testimonio de uno de los entrevistados, que afirma cerca del final que, luego del proceso y hasta la fecha, Polanski es buscado por la justicia de Estados Unidos y deseado por el público y la cultura francesa. Así como el título expone la forma en que el entorno condiciona al realizador, el documental se hace cargo de la ausencia del propio Polanski entre los entrevistados. Salvo quienes han fallecido, el único ausente entre los entrevistados es Polanski, y si bien la película lo justifica planteando el documental desde esa postura, alrededor de su figura, cierto es que el documental hubiese adquirido mayor relevancia si hubiese contado con su testimonio. Por otro lado, cuando la película aborda el período de Polanski anterior al abuso, cobra fuerza la historia de amor con Sharon Tate, y el asesinato de ella, y allí se vislumbra una historia mucho más fuerte que las intrigas judiciales en torno al caso de abuso, historia que aquí no da lugar a desarrollarse (casi ni se menciona a Charles Manson y su grupo, asesinos de la mujer de Polanski). Más allá de estos elementos se encuentra un interesante documental en el que prima la extensa investigación del caso, y principalmente, el ingenioso uso y montaje de algunas escenas de películas de Polanski para escenificar algunas cuestiones relativas al caso y a la vida del propio Polanski.
Lo mejor de la película: Los testimonios recabados y el uso del material fílmico de Polanski para representar hechos y situaciones.
Lo peor de la película: La ausencia del testimonio del propio Polanski.
Dirección: Marina Zenovich.
País: USA.
Año: 2007.
Duración: 99 min.
Género: Documental.
Guión: Joe Bini, Marina Zenovich y Peter G. Morgan.
Producción: Jeffrey Levy-Hinte, Lila Yacoub y Marina Zenovich.
Música: Mark Degli Antoni.
Fotografía: Tanja Koop.
Montaje: Joe Bini.
Estreno en USA: 11 Julio 2008
Filmografía de Marina Zenovich
# Roman Polanski: Wanted and Desired (2008)
# Robert Wilson: Video Portraits (2008)
# “Art in Progress” (6 episodios, 2004-2008)
# Tim Noble & Sue Webster: Now Here (2006)
# Vanessa Beecroft in Berlin (2006)
# Estonia Dreams of Eurovision! (2002) (V)
# Who Is Bernard Tapie? (2001)
# Independent’s Day (1998) (TV)
# “Split Screen” (1997) serie de TV
Biofilmografía de Roman Polanski
Rajmund Roman Liebling, conocido como Roman Polański (París, Francia, 18 de agosto de 1933), es un director de cine, productor, guionista y actor polaco nacionalizado francés.
De ancestros parcialmente judíos, experimentó en carne propia los males de la Segunda Guerra Mundial ya que poco antes de dar comienzo el conflicto se mudó con sus padres de París a Cracovia (Polonia), creyendo que allí estarían más seguros. Grave error, ya que fue allí precisamente donde sufrieron los peores horrores de la ocupación nazi. El mudarse a Polonia se convirtió en la primera, de muchas, desgracias de su vida. Durante la guerra perdió a su madre —católica “clasificada racialmente” como judía por parte de padre— en los campos de concentración. Su padre estuvo también recluido dos años en un campo de concentración.
Después de la guerra, siendo muy joven, ya empezó a interesarse por el mundo del cine y comenzó su carrera como actor teatral. Más tarde cursó estudios en la Escuela de Cine de Łódź.
Su primer cortometraje lo realizó a la temprana edad de 21 años. Se trataba de Rower (1955), en el que él también actúa con el papel principal. Le siguieron Rozbijemy zabawe… (1957), Usmiech zebiczny (1957), Dwaj ludzie z szafa (1958) (conocida en castellano como Dos hombres y un armario), Lampa (1959) y Gdy spadaja aniol (1959) (Ángeles caídos en España). Durante el rodaje de esta película el joven Polanski, de 26 años, comenzó un romance con la actriz principal, Barbara Lass, de 19 años, con la que se casó en ese mismo año y de la que se divorció en 1962.
Esto le sirvió para poder realizar su primer largometraje en Polonia: El cuchillo en el agua (rodada en 1961 pero estrenada en 1962), con el que consiguió una nominación a la mejor película extranjera en los Óscar de 1963. La película ya mostraba algunas de las características de sus siguientes producciones, como su gusto por los ambientes claustrofóbicos, al colocar a tan sólo tres personajes (una pareja y un desconocido) que navegan en un pequeño barco.
Poco después Polanski realizó sus últimos cortometrajes: Le Gros et le maigre (1961), que rodó en Francia y con el que consiguió varios premios, y Ssaki (1963).
Gracias al reconocimiento cosechado con El cuchillo en el agua, Polanski rodó Repulsión (1965). Escribió el guión junto con su amigo Gèrard Brach y contó con una banda sonora del también íntimo Krzysztof Komeda, que ya había realizado varias composiciones musicales para los cortos de Roman. Esta película fue ya producida por una compañía más o menos importante y significó su primera gran producción en el Reino Unido, con Catherine Deneuve como estrella principal y con un argumento de thriller psicológico que le valió varios premios, incluido el Oso de Plata en el festival de Berlín de ese año.
En 1966 filmó Callejón sin salida (Cul-de-sac), de nuevo en Reino Unido, con Donald Pleasence como protagonista, en la que aparte del ambiente claustrofóbico tan característico del autor, deja ver atisbos de un humor negro muy particular que acompañará algunas de sus mejores películas. Cul-de-sac obtuvo el Oso de Oro en el festival de Berlín, así como muchos otros premios.
En 1967 Polanski dio el gran salto a los Estados Unidos con el rodaje de El baile de los vampiros, primer filme que rodó en color. Este film, una parodia de las películas de vampiros de la época, le permitió mostrar sus dotes interpretativas y lo consagró en el mercado norteamericano.
Antes y durante el rodaje comenzó una relación amorosa con la bella actriz Sharon Tate, de 23 años (a pesar de que ésta se encontraba saliendo por aquel entonces con un prestigioso peluquero de Hollywood, Jay Sebring), con la que se casó en enero de 1968 en Londres.
La película fue destrozada literalmente debido a la excesiva censura de la época y sólo pudo ser vista de manera íntegra tiempo después.
En 1968, Polanski rodó en EE.UU. una de sus películas más emblemáticas y polémicas: Rosemary’s Baby (conocida en Latinoamérica como El bebé de Rosemary y en España como La semilla del diablo) interpretada por la actriz Mia Farrow. La película obtuvo numerosos premios (entre ellos varias nominaciones al Óscar), logró el éxito internacional y tuvo gran repercusión. Cabe destacar que Polanski tenía en mente utilizar para el papel protagonista a su mujer, Sharon. Sin embargo, al no decir los productores nada al respecto Roman desechó la idea.
Polanski, de 35 años, se encontraba en la mejor etapa de su vida, como reconoció él mismo.
En abril de 1969 sufre la muerte de su querido compositor musical de películas Krzysztof Komeda a causa de un accidente. Era el preludio de una serie de desgracias que se cebarían con el director polaco.
Por aquel tiempo, Polanski se había mudado a una enorme mansión en el 10050 de Cielo Drive en Los Ángeles (California), donde tuvo lugar uno de los sucesos que marcarían su vida, tanto personal como cinematográfica. Su mujer, la actriz Sharon Tate, que se encontraba embarazada de ocho meses, fue una de las víctimas de la masacre que la banda de Charles Manson realizó en dicha casa. Tate cenaba en casa con cuatro amigos cercanos a la pareja, entre los que se encontraban Abigail Folger, hija de Peter Folger, Voyteck Frykowsky, novio de Abigail Folger, William Garretson y Jay Sebring, famoso peluquero de estrellas de Hollywood que además les suministraba drogas. Todos fueron brutalmente torturados y masacrados por miembros de la secta de Manson. Los sucesos tuvieron lugar mientras Polanski se encontraba en Londres preparando otro largometraje, El Día del Delfín, que jamás terminó. El suceso ocurrió la madrugada del 9 de agosto y Polanski tenía en mente regresar el día 12 a tierras norteamericanas, luego de estar desde el 20 de julio en la capital británica.
El primer sospechoso que tenía la polícia fue el propio Polanski, sin embargo, pronto se demostró su inocencia pasando por el detector de mentiras. Pasaron las semanas y la única prueba que se encontró fueron unas gafas en la escena del crimen, la cual fue utilizada por Polanski para intentar averiguar si los asesinos se encontraban dentro de su círculo de amistades, cuyo resultado fue negativo. Empezó a sufrir acosos y especulaciones sobre los asesinatos por parte de la prensa estadounidense (titulares como “Ellos se lo buscaron”, donde se responsabilizaba a las víctimas de lo ocurrido debido al uso de drogas, orgías e incluso ritos satánios). El propio Polanski se encargó de desmentir todas esas acusaciones en una conmovedora rueda de prensa.
Cabe destacar que nunca se hubiese encontrado a los asesinos si no fuese porque uno de ellos, Susan Atkins, que había sido arrestada y encarcelada por el robo de un vehículo, confesó a su compañera de celda que “había asesinado a la actriz Sharon Tate”, ésta, ante el asombro, corrió a decírselo al encargado de la seguridad. El chivatazo fue debido a que Polanski ofrecía una suculenta suma de dinero a todo aquel que diera alguna pista de los asesinos, la cual fue repartida entre dicha prisionera y un hombre que encontró en una papelera una de las armas utilizadas por la banda en el crimen. El puzzle se fue formando; los asesinos fueron “La Familia” de Manson, un grupo de híppies drogados de LSD e iluminados que seguían las órdenes de su líder, Charles Manson, hasta la muerte. Fueron todos condenados a muerte, pero la pena de muerte se abolió en California a principios de los años 70, por lo que Manson y su grupo siguen entre rejas luego de casi 40 años. Tras todo esto, a Polanski ya no le retenía nada en los EE.UU, salvo tristes recuerdos de su etapa con Tate en Los Angeles así como con sus fallecidos amigos, por lo que regresó a Europa.
Tras un período de depresión que intentaba olvidar a base de una vida sexual desenfrenada, regresó al cine en 1971 con Macbeth, en una personal adaptación de la obra de William Shakespeare. La película fue el primer fracaso comercial de Polański, aunque en Inglaterra funcionó bien. Destaca en la película la matanza realizada por el protagonista sobre los escoltas del Rey que hace alusión a los asesinatos de su esposa y amigos.
En 1973 viajó a Italia para rodar una comedia disparatada con Sydne Rome y Marcello Mastroianni que recordaba por momentos a Alicia en el país de las maravillas y que contiene alguno de los momentos más divertidos de su filmografía. La película fue un fracaso en EE.UU., pero en Europa consiguió un notable éxito, sobre todo en Francia, Italia y Alemania. En España fue prohibida por la censura de la época, debido a los continuos desnudos de Sydne Rome, y tan sólo pudo verse en salas de arte y ensayo en versión original subtitulada. Actualmente se ha editado en DVD en España por Filmax, en una versión bastante pobre de calidad de imagen y con un doblaje realizado para la ocasión bastante malo, lo cual desprestigia el resultado de la película y obliga a su visión en versión original.
En 1974 Polanski volvió por la puerta grande, al rodar Chinatown, una película inspirada en los clásicos del cine negro, con las apariciones estelares de Jack Nicholson, Faye Dunaway y John Huston. La película fue un éxito mundial y lograría 11 nominaciones a los Óscar, de los que obtendría tan sólo uno, así como otros numerosos premios.
En 1975 empezó a preparar el rodaje de Piratas, de nuevo con Jack Nicholson, invirtiendo gran parte de su propio dinero en la preparación. Como finalmente ninguna gran productora cinematográfica se interesó por el proyecto (porque pensaron que el género de piratas ya no interesaba a nadie), Polański se ve obligado a abandonarlo después de haber invertido una gran suma de dinero, así que viajó a Francia, donde, apoyado de nuevo por las multinacionales, comienza el rodaje de El quimérico inquilino (The Tenant), un “thriller” psicológico que quizá sea la obra cumbre del director polaco y en el que él mismo actúa como protagonista. Como las autoridades francesas pretendían presentar el largometraje en el festival de Cannes, Polański se vio obligado a realizar el proyecto a velocidad relámpago, con lo que pasaron tan sólo ocho meses desde que se escribió el guión hasta que se estrenó la película.
El quimérico inquilino se estrenó en 1976, fracasó en el festival de Cannes y recibió malísimas críticas. Fue un tremendo fiasco comercial y, curiosamente, hoy en día se ha convertido en el largometraje favorito de muchos de sus seguidores, ya que es uno de los trabajos más personales de Polanski y, a la vez, más retorcido, mezclando de forma magistral terror con humor negro.
En 1977 Polański, de nuevo en EE.UU., fue acusado de haber mantenido relaciones sexuales con una joven de trece años. El suceso ocurrió debido a que Polanski era el encargado de realizar unas fotos a la joven para una revista. Durante la realización de éstas ambos se encontraban en casa de Jack Nicholson, que por aquel entonces era pareja de Anjelica Houston, en un jacuzzi con alcohol y drogas. Abandonó el país mientras estaba en libertad bajo fianza y tras haber pasado unos meses en prisión en Chino (Los Ángeles), previendo una condena mayor. Nunca ha vuelto a pisar suelo estadounidense.
En 1979, tras un intenso rodaje de más de año y medio en Francia, Polanski estrenó Tess, basada en la novela de época de Thomas Hardy, con Nastassja Kinski como protagonista, con la que tuvo un romance. Dedicó el filme a su fallecida esposa Sharon Tate (con un simple “to Sharon”), quien dio la novela a Polanski junto con otras pertencias el último día que se vieron antes de que volviera la actriz a Los Ángeles. “Podemos hacer una película fascinante con este libro” le dijo en ese momento. Tess fue uno de los mayores éxitos de su carrera, logrando varios Globos de Oro y estando nominada a 6 estatuillas en los Óscar, de las que conseguiría la mitad. Cabe destacar por el propio Polanski que con Tess lograría la cumbre de su carrera, si bien el propio director tenía pensada hacerla dándole el papel protagonista a la propia Sharon.
Reconocido como uno de los más grandes directores de la historia del cine, Polański se tomó un descanso como director de cine de seis años. Durante ese tiempo escribe su autobiografía Roman por Polanski (1985), donde deja ver claramente que aún no ha superado la muerte de su mujer, ya que desde entonces nunca ha vuelto a ser plenamente feliz sin ella a su lado.
En 1986 regresó con Piratas, proyecto que pretendía haber rodado diez años atrás inspirándose en las películas de piratas y que, sin Jack Nicholson como protagonista, fue, como vaticinaron las productoras diez años atrás, un fracaso comercial.
Dos años más tarde, con 55 años, volvió al género de suspense con una producción estadounidense rodada en Francia: Frenético, junto a Harrison Ford y la que sería la futura esposa de Polanski en 1989, Emmanuelle Seigner, de 22 años. Frenético funcionó muy bien comercialmente y permitió al director adentrarse en temas aún más oscuros en cuanto a la relación de pareja en Lunas de hiel, su siguiente trabajo, de nuevo con Emmanuelle Seigner como protagonista junto a Peter Coyote y Hugh Grant. El filme se estrenó en 1992 y, sin llegar a estar considerada de lo mejor de la filmografía de Polanski, supera los trabajos del director en la década de los 80 y 90.
En 1993, con casi 60 años, nace su primera hija, Morgane, fruto de su matrimonio con Emmanuelle Seigner. En 1994 estrenó La muerte y la doncella (basado en el libro del mismo nombre de Ariel Dorfman) con Sigourney Weaver como protagonista. La cinta fue un éxito moderado tanto comercial como de crítica. En 1998 nace su segundo hijo, Elvis.
Tras abandonar un proyecto cinematográfico con John Travolta en 1996 por desavenencias con el actor, en 1999 Polanski rodó La novena puerta, en la que adaptó de forma original la novela de Arturo Pérez-Reverte El club Dumas y otorgó el papel protagonista a Johnny Depp. El filme, aunque fue un éxito comercial, se ganó el estatus de una de las peores películas de Polański por parte de la crítica.
Fue en 1999 que Polanski incursionó en el teatro musical con la producción germano-austrica Tanz der Vampire (basada en la película de Polanski, con libreto de Michael Kunze y musicalizada por el célebre Jim Steinman). Dicha versión fue protagonizada por el fallecido actor estadounidense Steve Barton. El musical fue un éxito, logrando una gran temporada en Viena (Austria) y después siendo montada en algunas ciudades alemanas como Stuttgart, Hamburgo y Berlín. También recientemente se ha estrenado la versión polaca del musical, dirigida personalmente por Polanski. El musical contó con una versión estadounidense: Dance of the Vampires, que pese a tener un gran presupuesto no logró captar el sentimiento original de la versión en alemán. El resultado fue una comedia ridícula, con una traducción/adaptación al inglés bastante mediocre, que fue un rotundo fracaso, no llegando siquiera a las cien funciones.
Cabe destacar también su papel como actor en la película Una pura formalidad, en la cual interpreta a un inspector de polícía que intenta descubrir un caso con Gérard Depardieu como sospechoso. La película fue rodada íntegramente en una lúgubre comisaría de policía.
En 2002 recibió la Palma de Oro de la 55ª edición del festival de Cannes, máximo galardón del certamen, por el filme El pianista, adaptación de las memorias de Wladyslaw Szpilman, pianista judío polaco que sobrevivió a las masacres nazis gracias a la ayuda de un oficial alemán. En la 75 edición de los Óscar, El pianista recibió tres galardones; “mejor actor” (Adrien Brody), “mejor guión original” (Ronald Harwood) y “mejor director” para Polański, que no asistió a la ceremonia por ser prófugo de la justicia estadounidense.
Polanski estrenó (diciembre de 2005 en España) Oliver Twist (2005), una película con la que se identificaba. En 2007 se preparaba para un nuevo giro en su carrera, con la adaptación de la novela “Pompeia” de Robert Harris. Demoras ajenas a su voluntad le obligaron a renunciar en septiembre de 2007 tras varios años dedicados al proyecto.
Hoy en día, Polanski vive en París con su mujer y sus dos hijos preparando su nueva película que se espera estrenar en 2010, “The Ghost” con Pierce Brosnan.
Filmografía
* Rower (cortometraje, 1955).
* Usmiech zebiczny (corto, 1957).
* Rozbijemy zabawe… (corto, 1957).
* Morderstwo (corto, 1957).
* Dos hombres con un armario (Dwaj ludzie z szafą, corto, 1958).
* Lámpara (Lampa, corto, 1959).
* Gdy spadają anioły (corto, 1959).
* El gordo y el flaco (Le gros et le maigre, corto, 1961).
* El cuchillo en el agua (Nóż w wodzie, 1962).
* Ssaki (corto, 1963).
* Les plus belles escroqueries du monde (1964). Sólo un episodio.
* Repulsión (Repulsion, 1965).
* Callejón sin salida (Cul-de-Sac, 1966).
* El baile de los vampiros (The Fearless Vampire Killers, 1967).
* Rosemary’s Baby; (El Bebé de Rosemary (en Latinoamérica) / La Semilla del Diablo (en España), 1968).
* Macbeth (1971).
* ¿Qué? (Ché?, 1973).
* Chinatown, (1974).
* El inquilino (Le Locataire, 1976).
* Tess (1979).
* Piratas (Pirates, 1986).
* Frenético (Frantic, 1988).
* Lunas de hiel (Bitter Moon, 1992).
* La muerte y la doncella (Death and the Maiden, 1994).
* La novena puerta (The Ninth Gate, 1999).
* El pianista (The Pianist, 2002).
* Oliver Twist (2005).
* A cada uno su cine (Chacun son cinéma) (2007).
* The Ghost (2009).