Crítica RAF: FACCIÓN DEL EJÉRCITO ROJO

Estreno en España: 13 Marzo 2009

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Sinopsis

Alemania, década de los 70: atentados mortales, la amenaza del terrorismo y el miedo al enemigo interior sacuden los mismos cimientos de la todavía frágil democracia alemana. Los hijos radicalizados de la generación nazi, dirigidos por Andreas Baader (Moritz Bleibtreu), Ulrike Meinhof (Martina Gedeck) y Gudrun Ensslin (Johanna Wokalek), libran una violenta guerra contra lo que perciben como el nuevo rostro del fascismo: el imperialismo americano respaldado por el ‘establishment’ alemán, buena parte del cual tiene un pasado nazi. Su objetivo es crear una sociedad más humana pero, al emplear medios inhumanos, no sólo provocan terror y derramamiento de sangre, sino que también pierden su propia humanidad. El hombre que los comprende es también el encargado de darles caza: el jefe de la policía alemana Horst Herold (Bruno Ganz). Y, aunque logra tener éxito en su implacable persecución de los jóvenes terroristas, sabe que no suponen más que la punta del iceberg.

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Crítica de Cine.com por Leo Aquiba Senderovsky

Otra vez Alemania nos sorprende con otro thriller político a la americana, adaptado a sus conflictos locales e históricos. En este caso se trata de un thriller ambientado en los setenta. En aquella época, si bien el nazismo había quedado atrás, algunas personas comenzaban a levantarse en contra del sector político y el empresariado nacional, conformando bandas de guerrilleros que sembrarían el terror por aquellos años. Tal es el caso de la Facción del Ejército Rojo, conocida comúnmente como la Banda Baader-Meinhof, por la dupla que conformaban el líder guerrillero Andreas Baader y la periodista Ulrike Meinhof. La película posee el mérito inicial de echar luz sobre una época de convulsión política y social hasta ahora nunca llevada al campo de la ficción (últimamente copado por las miradas alemanas sobre el nazismo y la Segunda Guerra Mundial). Si ya representa una audacia que Alemania como país comience a establecer con sus ficciones un discurso contemporáneo sobre lo que significó el nazismo, aún mayor audacia significa que se comience a observar otro período histórico polémico para Alemania (y el mundo), el período de guerrillas revolucionarias de los setenta. Más aún si la película en cuestión está protagonizada por los guerrilleros, estableciendo un discurso que busca establecer una identificación entre el espectador y los guerrilleros en cuestión. Más allá de cualquier polémica al respecto, la película decide constituirse detrás del punto de vista de los guerrilleros, intentando encontrar una respuesta a la pregunta principal: “¿Qué motivó a Baader y su gente a establecer un grupo armado y combatir a las autoridades?”. La película sigue el trayecto de estos personajes sosteniendo la postura de que estos personajes se atrevieron a combatir la represión policial y el poder corporativo que reinaban por esos días en Alemania. Pero más allá del rol crucial que juega el lugar desde el cual se ha decidido contar esta historia, Uli Edel (experimentado director alemán de cine y tv, conocido por El cuerpo del delito, aquel viejo thriller con Madonna), se inclina por construir un thriller político redondo, con un ajustado pulso narrativo y una puesta que recuerda, desde el ritmo hasta la ambientación, a Munich (aunque sólida en todo momento, no llega al despliegue escénico característico de Spielberg), y con dos horas y media en las que el relato no da respiro, aunque atraviesa años y países. El valor principal de Der Baader Meinhof Komplex, al igual que la mayoría de los films alemanes políticos “for export”, radica en construir con el material político un producto de entretenimiento genuino, que le debe demasiado al cine americano, pero en su mejor acepción y sin faltarle el respeto con caprichos videoclipistas y vueltas de tuerca innecesarias. Aunque para algunos se trate de una apología al terrorismo, el humanizar personajes de este tipo y no atarlos a preconceptos ideológicos puede producir un discurso polémico, pero es a su vez la manera más inteligente de narrar sucesos como estos, sin caer en el prejuicio ni la estampa venerativa o apologética. Por otro lado, el bando opuesto a la guerrilla, es decir, el poder político, se encuentra levemente ridiculizado en algunos pasajes, pero no se constituye desde la posición de villano del relato (y quien representa al poder en este caso está personificado por el maestro Bruno Ganz, que salvo en su papel de Hitler, rara vez se acerca al grotesco o se aleja de la humanización de sus personajes). Lo que se le puede reprochar a este entretenido relato, es que su necesidad de no tomar partido ante hechos que aún no se esclarecieron se hace demasiado evidente. Tal es el caso del “supuesto suicidio” de Ulrike Meinhof, personaje clave en el relato. Edel elige seguir el ritmo de la acción y no detenerse ante esta muerte, no solo no parece preguntarse si Ulrike se suicidó o no, sino que tampoco se detiene a mostrarnos cómo toma esta muerte su compañero Baader y el resto del grupo. Aunque en dos horas y media el film no se priva de sentimentalismos alrededor del grupo guerrillero, curiosamente le escapa a un momento dramáticamente central, y elige dejarse llevar por el curso de los acontecimientos. Una falta grave en una película cuasi irreprochable desde sus aspectos técnicos y su condición de producto exportable con iguales dosis de entretenimiento y de reflexión política.

Lo mejor de la película: La necesidad de revelar una época que Alemania aún no comenzó a revisar desde la ficción, y su constitución como producto de entretenimiento ágil y dinámico, aún pese a su extensión.

Lo peor de la película: La forma en que saltea los momentos más dramáticos y los hechos aún no del todo esclarecidos.

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Dirección: Uli Edel.
Países:
Alemania y Francia.
Año: 2008.
Duración: 150 min.
Género: Biopic, drama.
Elenco: Martina Gedeck (Ulrike Meinhof), Moritz Bleibtreu (Andreas Baader), Johanna Wokalek (Gudrun Ensslin), Nadja Uhl (Brigitte), Jan Josef Liefers (Peter), Stipe Erceg (Holger Meins), Niels Bruno Schmidt (Jan-Carl Raspe), Vinzenz Kiefer (Peter-Jürgen Boock), Alexandra Maria Lara (Petra Schelm), Bruno Ganz (Horst Herold).
Guión: Bernd Eichinger; con la colaboración de Uli Edel; sobre el libro de Stefan Aust.
Producción: Bernd Eichinger.
Música: Peter Hinderthür y Florian Tessloff.
Fotografía:
Rainer Klausmann.
Montaje: Alexander Berner.
Diseño de producción: Bernd Lepel.
Vestuario: Birgit Missal.
Estreno en Alemania: 25 Sept. 2008.

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Filmografía de Uli Edel

* RAF: Facción del Ejército Rojo (2009) Director

* El Rey de Texas (2001) Director

* Las brumas de Avalon (2001) Director

* Camino al infierno (1999) Director

* Rasputín (1996) Director

* Confidencias de una universitaria (1994) Director

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